
Preguntas acerca de:
El estudio
Los hallazgos
Demencia/Enfermedad de Alzheimer
Demencia/Enfermedad de Alzheimer y conducción
Prueba para conductores
El
estudio
¿De
qué trata este estudio?
The Hartford Financial Services Group, Inc.
en colaboración con el MIT Age Lab y el Connecticut Community Care,
Inc., realizaron detalladas entrevistas a personas que cuidan de
estos pacientes y a personas con demencia para aprender de qué manera
las familias perciben y manejan los temas de la conducción y el
transporte cuando una persona padece demencia. El estudio se inició
a raíz de que la mayor parte de la información sobre la demencia
advierte contra la conducción, pero no describe de qué manera los
pacientes y aquéllos que cuidan de ellos pueden determinar cuándo
deben dejar de hacerlo. Acerca del Estudio
proporciona más información sobre el estudio y los participantes.
Se
trata de ayudar a las personas que cuidan de los pacientes, a las
familias y a las personas con demencia con el extremadamente difícil
tema de la conducción. El estudio se inició para aprender de qué
manera las familias percibían y manejaban los temas de la conducción
y el transporte cuando una persona padecía demencia.
¿Por
qué ustedes (The Hartford) realizaron este estudio?
The Hartford es una de las compañías aseguradoras
líderes para personas mayores de 50 años. Nos interesamos en este
tipo de estudio porque tanto nuestros clientes como sus familias
solicitaban ayuda. En algunos casos, nos solicitaban retirarle el
seguro de uno de los cónyuges, madre o padre, por miedo de que se
lesionasen ellos mismos o lesionaran a otras personas. Por lo tanto,
éste fue un tema que verdaderamente se inspiró en el interés de
los clientes. El informe es oportuno, dado que recientes avances
en la capacidad de diagnosticar esta enfermedad en forma precoz
requiere que ajustemos nuestro abordaje al problema resolviendo
temas tales como el conducir. Dado que numerosas personas durante
las primeras etapas de esta enfermedad actúan bien en otros aspectos
de su vida, conducir continúa siendo un conexión vital con el mundo.
El mantener los privilegios de conducir durante el tiempo en que
esto continúe siendo una actividad segura es especialmente importante.
The Hartford se ha comprometido a encontrar las maneras de mejorar
la calidad de vida de todos los estadounidenses a medida que transitan
la vejez. Dado que la independencia y la movilidad son esenciales
para mantener la calidad de vida de las personas, era algo natural
para nosotros trabajar en este proyecto.

Los
hallazgos
¿Existe
evidencia estadística que sugiera que conducir sea un problema para
un paciente con demencia?
Sí,
existe suficiente investigación a pequeña escala que nos indica
que a medida que pasa el tiempo, la conducción y la demencia no
pueden ir juntas. La pregunta más difícil es exactamente cuándo
se deteriora la habilidad de conducción del paciente. Esta pregunta
es difícil de contestar, y la investigación no es lo suficientemente
definitiva como para dar una respuesta simple. Por lo tanto, recomendamos
una propuesta que incluye la observación de la habilidad de conducción
del paciente exactamente desde que recibe el diagnóstico, y la planificación
anticipada para el momento en que éste deba dejar de conducir.
¿Significa
este estudio que ninguna persona con demencia debe conducir?
Cada situación es diferente. Llega un momento
en el curso de la enfermedad de Alzheimer en que una persona no
debe conducir —tanto para su propio beneficio como para el del público
en general. Sin embargo, el diagnóstico de demencia no significa
necesariamente que el paciente deba dejar de conducir de inmediato.
La decisión de conducir debe basarse fundamentalmente en la habilidad
de conducción del paciente, y no sólo en el diagnóstico. No obstante,
un diagnóstico es una importante señal para comenzar a supervisar
la habilidad de conducción del paciente y a planificar para el futuro.
¿Es
éste un problema menor en zonas rurales? ¿No es solamente un problema
en zonas urbanas y suburbanas más pobladas?
No, el problema se aplica a las personas
con demencia en cualquier zona. De hecho, existen ciertos riesgos
inherentes a conducir en cualquier entorno. Las personas con demencia
que continúan conduciendo deben ser supervisadas, independientemente
de la zona en que lo hagan.
¿Cuándo
se puede determinar que una persona debe dejar de conducir?
La decisión de continuar o dejar de conducir
necesita basarse en una serie de observaciones y en continuas conversaciones
con la persona con demencia, proveedores médicos y las personas
que atienden a los pacientes. Aquéllos que poseen la habilidad para
continuar conduciendo pueden reducir los riesgos conduciendo sólo
en carreteras conocidas, conduciendo distancias más cortas, y en
rutas menos transitadas, conduciendo sólo durante las horas del
día y evitando el tráfico en horas pico y durante mal tiempo.
¿Cuáles
son las señales de advertencia para que una persona con demencia
deba dejar de conducir?
Por lo general, una sola ocurrencia de mala
conducción no es causa suficiente para que una persona deje de conducir.
Sin embargo, sí es una señal que indica la necesidad de aumentar
tanto la supervisión como la evaluación.
Las
señales tempranas de problemas de conducción en el paciente incluyen:
realizar señales incorrectas; exhibir dificultad para realizar maniobras
de giro; pasar a un carril incorrecto; experimentar confusión en
las salidas de autopistas; aparcar incorrectamente; chocar contra
el cordón de la acera; conducir a velocidades inapropiadas; exhibir
respuestas tardías ante situaciones inesperadas; no prever situaciones
peligrosas; exhibir un aumento de agitación o irritación al conducir;
provocar rayones o abolladuras en el automóvil, el garaje o el buzón
de correo; perderse en lugares conocidos; provocar situaciones cercanas
a choques o accidentes; recibir multas o advertencias por violaciones
de tránsito; tener accidentes automovilísticos; confundir el freno
y el acelerador; o detenerse en medio del tráfico sin razón aparente.
Las
familias necesitan considerar las circunstancias y la gravedad de
las prácticas de conducción inseguras para decidir cuándo deben
continuar supervisando, modificar la conducción o prohibir inmediatamente
al paciente la que conduzca.
¿Es
clave la observación para evaluar la habilidad de conducción de
una persona? ¿Durante cuánto tiempo debe realizarse? ¿Puede hacerse
durante un fin de semana largo?
Ésta es una pregunta complicada. La respuesta
dependerá de la conducta de conducción que se observa durante un
período: un fin de semana no es suficiente. Por ejemplo, si usted
está acompañando a un pariente que padece demencia y éste parece
confuso y cruza un semáforo en rojo, corresponde tomar una acción
inmediata para que el paciente deje de conducir. Por otra parte,
si su pariente siempre ha sido un buen conductor y padece una demencia
leve (tal vez se olvida de algunas cosas y últimamente no puede
realizar el balance de su libreta de cheques) y parece normal conduciendo,
sería necesario supervisar su conducción durante un período más
prolongado. Sólo recuerde que su pariente experimentará alguna disminución
en sus habilidades de conducción a medida que transcurra el tiempo.

Demencia/Enfermedad
de Alzheimer
¿Qué
es la demencia?
Demencia es un término médico utilizado para
describir la pérdida de las funciones cognitivas o intelectuales.
La demencia puede ser causada por 100 condiciones médicas, tales
como apoplejías, depresión, SIDA, interacción entre drogas y desnutrición.
La enfermedad de Alzheimer es la forma mejor conocida y más común
de la demencia, y representa aproximadamente 60% de todos los casos
de esta enfermedad.
¿Qué
es la enfermedad de Alzheimer?
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad
cerebral degenerativa. Por lo general, los síntomas precoces incluyen
problemas de memoria de corto plazo y dificultad para realizar tareas
conocidas para el paciente. El curso de la enfermedad varía, pero
eventualmente causa confusión, cambios en la personalidad y en la
conducta, y disminución del juicio. La comunicación resulta dificultosa
cuando la persona que padece la enfermedad de Alzheimer no puede
encontrar la palabra correcta o completar un pensamiento. Eventualmente,
la mayor parte de los pacientes con enfermedad de Alzheimer son
incapaces de cuidar de sí mismos.
En
la actualidad ¿cuántas personas en los Estados Unidos padecen la
enfermedad de Alzheimer u otro tipo de demencia?
Actualmente, más de cuatro millones de personas
en los Estados Unidos padecen la enfermedad de Alzheimer u otro
tipo de demencia relacionada. Se espera que esta cantidad ascienda
a 14 millones durante los próximos 50 años, a menos que se encuentre
una manera de prevenirla o curarla.
¿Cómo
se diagnostica la enfermedad de Alzheimer? ¿Médicamente o por la
manera en que se comporta el paciente?
No existe un único análisis para diagnosticar
la enfermedad de Alzheimer. El diagnóstico se realiza por un proceso
de eliminación, excluyendo cualesquiera otras condiciones relacionadas.
Por lo general, el examen del paciente consta de exámenes físicos,
psicológicos y neurológicos y una detallada historia médica. Un
diagnóstico probable de enfermedad de Alzheimer puede obtenerse
por medio de una evaluación con aproximadamente 90% de exactitud.
La única manera de confirmar el diagnóstico de esta enfermedad es
a través de una autopsia.
¿Existe
una cura o un tratamiento efectivo para esta enfermedad?
Algunas formas de demencia pueden ser tratadas
y revertidas. La enfermedad de Alzheimer es una de las formas más
comunes de demencia, y actualmente no existe cura para ella. En
los últimos años, se han introducido en el mercado algunas drogas
que controlan o desaceleran la aparición de algunos síntomas. Las
investigaciones continúan en busca de una cura o una forma de prevenirla,
tal como una vacuna.
¿A qué edad aparece la
enfermedad de Alzheimer?
La enfermedad de Alzheimer se diagnostica más
comúnmente después de los 65 años de edad. Si bien es menos
frecuente a edades más tempranas, sí puede presentarse. Esta condición
se denomina generalmente “enfermedad de Alzheimer de comienzo precoz”.
¿Sólo
padecen demencia las personas mayores?
La demencia es más común en adultos mayores,
pero también pueden padecerla adultos más jóvenes.
¿Es
la enfermedad más frecuente en los hombres o en las mujeres?
La enfermedad de Alzheimer afecta a los hombres
y a las mujeres casi por igual, aunque las mujeres llegan más a
la edad de mayor riesgo.
¿Todas
las personas que viven un tiempo lo suficientemente prolongado padecen
la enfermedad de Alzheimer?
De ninguna manera. La demencia y la enfermedad
de Alzheimer no forman parte normal del envejecimiento.
¿Las
personas a quienes se les diagnostica enfermedad de Alzheimer son
incapaces de cuidarse a sí mismos?
No necesariamente. El progreso de la ciencia
médica está permitiendo a cada vez más personas obtener un diagnóstico
en los estadios leves o moderados de esta enfermedad. La enfermedad
de Alzheimer afecta a las personas de diferentes maneras, por lo
cual es difícil para los médicos predecir de qué manera la enfermedad
de un paciente va a progresar. Algunos expertos clasifican esta
enfermedad en estadios (precoz, intermedio y tardío). Sin embargo,
las conductas específicas y el tiempo que éstas duran varían enormemente,
incluso dentro de cada estadio de la enfermedad. Las personas con
enfermedad de Alzheimer eventualmente serán incapaces de cuidar
de sí mismos, si viven el tiempo suficiente con esta enfermedad.
En
los estadios precoces de esta enfermedad, ¿pueden las personas que
la padecen hacer cosas y disfrutar la vida?
Sí. Las personas que transitan los estadios precoces
de la enfermedad generalmente funcionan bien en algunos aspectos
de su vida y no tan bien en otros. Por ejemplo, usted puede conocer
a alguien que todavía va al gimnasio y se ejercita varias veces
por semana, pero ya no puede realizar el balance de su libreta de
cheques.

Demencia,
Enfermedad de Alzheimer y conducción
¿Por
qué existe tan escasa investigación e información disponible acerca
de la enfermedad de Alzheimer y la conducción?
De alguna manera, la enfermedad de Alzheimer
permanece siendo un misterio para la medicina. No se comprenden
las causas y tampoco existe una cura. La mayor parte de la investigación
se ha concentrado en las causas y en la esperanza de un tratamiento
o cura. Lamentablemente, la conducción no ha recibido la atención
que se merece. Asimismo, antes también el diagnóstico generalmente
se hacía en un estadio tardío de la enfermedad, convirtiendo de
esta forma la conducción en un tema menos espinoso dado que la mayoría
de las personas ya no conducían.
¿Exhiben
las personas en los estadios precoces de la enfermedad una mala
conducta durante la conducción?
Por lo general, no. La investigación disponible
no nos ofrece una indicación de que la conducción durante el estadio
precoz de esta enfermedad sea un tema de importancia. Sin embargo,
cada persona tiene una experiencia diferente. Se puede encontrar
a un paciente que nunca exhibió buenas habilidades de conducción
y que realmente necesita limitarla más tempranamente. O alguien
que inmediatamente después del diagnóstico comienza a limitar la
cantidad y el tipo de conducción (en forma local, viajes de corta
distancia) que puede extender su período de conducción segura.
Para
personas que transitan los estadios precoces de esta enfermedad,
¿no sería más sencillo para ellos y para sus familias que dejasen
de conducir de inmediato?
La terminación abrupta de la libertad de
conducir es sumamente difícil para la persona con demencia y, con
frecuencia, induce un sentimiento de culpa a los familiares. Es
por ello que recomendamos a las familias pensar con anticipación
las formas en que el paciente puede reducir la conducción y luego
prepararlo para el momento en que conducir no sea más una actividad
segura para él. Esto ofrece a la persona con demencia la oportunidad
de sentirse más involucrada en la decisión y el tiempo para adaptarse
a la pérdida de su independencia. También ofrece a las familias
el tiempo necesario para adaptarse a las responsabilidades adicionales
de conducir y hacer los mandados para la persona con demencia.
¿Todas
las personas que padecen esta enfermedad se convertirán eventualmente
en conductores riesgosos?
Basándonos en lo que actualmente sabemos, si
viven el tiempo suficiente con esta enfermedad, eventualmente serán
incapaces para conducir. Los avances en el tratamiento que demoran
la progresión de la enfermedad pueden extender el período de conducción
segura. Todos los pacientes con enfermedad de Alzheimer eventualmente
deberán dejar de conducir.
¿Por
qué existe controversia acerca de dejar de conducir? ¿No es ésta
una cuestión ya definida?
Existe una variedad de opiniones expresadas
por algunas organización de gran renombre. A veces, éstas están
en desacuerdo dado que no existe suficiente investigación y comprensión
como para determinar definitivamente cuándo el paciente debe dejar
de conducir. Por ejemplo, algunas sugieren que la conducción debe
cesar al momento del diagnóstico, pero ello depende del estadio
de la enfermedad en que la persona se encuentra. Además, algunas
pautas que sugieren que una persona con demencia debe dejar de conducir
inmediatamente después del diagnóstico fueron publicadas con anterioridad
a los recientes avances en diagnóstico precoz y mejores medicamentos.
A medida que la ciencia del diagnóstico avanza, los médicos están
aprendiendo a diagnosticar precozmente y ofrecen tratamientos que
pueden demorar la disminución del rendimiento del paciente.
¿No
muestran los conductores de edad avanzada signos de envejecimiento
en su manera de conducir? ¿Cómo se puede distinguir entre el desmejoramiento
de la conducción producida por la enfermedad de Alzheimer y el envejecimiento
normal?
Como grupo, los conductores de edad avanzada
conducen con gran seguridad. La mayoría de los conductores de edad
avanzada autorregulan su conducción para acomodar cambios en sus
habilidades de conducción, y de este modo pueden seguir haciéndolo.
Sin embargo, las personas con demencia a veces son incapaces de
reconocer y de responder a su déficit en habilidades, de percibir
distancias o tomar decisiones rápidas y apropiadas en la carretera.

Prueba
para conductores
Si
una persona con demencia desea realizar una prueba sobre seguridad
de conducción, ¿dónde debería ir? Si realiza la prueba, ¿serán informados
los resultados a las autoridades que otorgan licencias para conducir?
Si una persona desea dar una prueba para
determinar si conducir todavía es una actividad segura, se pueden
buscar recursos locales tales como los programas de rehabilitación,
los hospitales, la American Automobile Association (AAA),
o bien recurrir al departamento de vehículos automotores. Por lo
general, es útil solicitar una referencia a su médico. Si bien es
poco probable que los resultados sean informados a las autoridades
que otorgan las licencias de conducir, sería prudente consultar
a la persona a cargo de la prueba. También es importante recordar
que una persona con enfermedad de Alzheimer padece una enfermedad
progresiva. Esto significa que puede aprobar una prueba de seguridad
de conducción, y comenzar a experimentar problemas varios meses
después. Posiblemente sea necesario que dé nuevamente la prueba.

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