Las
estadísticas indican que la mayoría de las personas
mayores conducen de forma segura, la gran mayoría usa el
cinturón de seguridad, y muy pocas reciben multas o cargos
por conducir con exceso de velocidad, con imprudencia o en estado
de embriaguez. De hecho, el número de accidentes que involucran
a conductores mayores disminuye conforme aumenta su edad. Los
expertos atribuyen esta disminución a los límites
impuestos por ellos mismos como:
- Conducir meno millas.
- Evitar conducir de noche y durante mal tiempo.
- No conducir durante las horas pico.
Sin
embargo, las condiciones médicas, el uso de medicamentos
y la función física reducida de las personas mayores
pueden aumentar el riesgo de sufrir accidentes y lesiones, especialmente
después de los 75 años, cuando tienen un riesgo
más alto de verse involucrados en una colisión por
cada milla que conduzcan.
- La tasa de riesgo para los adultos después de los 75 años de edad es casi igual a la de conductores jóvenes entre 16 y 24 años.
- La tasa de mortalidad anumenta ligeramente después de los 65 años, y de manera significativa después de los 75. Esta tasa mayor se debe a la creciente incapacidad de soportar el trauma físico que frecuentemente se presenta con la edad.
Estas estadísticas pueden ayudarle a ver el riesgo al que están expuestos los conductores mayores. Sin embargo, la decisión de imponer límites al conducir depende de cada individuo. Can familia debe preguntar, "¿está mi familiar mayor a salvo?”

