La mayoría de los conductores mayores accederán a limitar o dejar de conducir después de llevar conversaciones pacientes y comprensivas con los miembros de la familia. Si el conductor se niega a cumplir con lo pactado, usted podría necesitar el apoyo de un doctor o especialista en rehabilitación de conductores para una evaluación formal de la habilidad de conducir.
Si siente que la seguridad se verá seriamente a fectada, deberá tomar una medida unilateral, como comunicarse con loa autoridad expedidora de licencias para vehículos de motor.
Si el conductor mayor tiene demencia, los familiares deben estar atentos con respecto al comportamiento que se desarrolle al conducir. La demencia eventualmente privará al conductor de las habilidades necesarias y disminuirá el entendimiento de su habilidad de conducir .

