Los desastres naturales ocurren todo el tiempo, pero no es raro que las personas y las familias descubran que no están preparadas para manejar el evento. Esto puede ser especialmente cierto si usted es un cuidador familiar y brinda atención a alguien que tiene la enfermedad de Alzheimer u otro tipo de demencia. Solo pensar en cómo ayudaría a esa persona si ocurriera un tornado, huracán, incendio forestal, terremoto, inundación u otro desastre natural puede ser abrumador. Una de las formas más efectivas de prepararse para un posible desastre es hablar de ello con su familia o amigos y crear un plan para usted y su ser querido con demencia o Alzheimer.
Construya su red
Si bien la idea de prepararse para una tormenta tanto para usted como para su ser querido puede ser desalentadora, no tiene que hacerlo solo. Involucrar a otros hará que su trabajo sea más fácil y menos estresante. Sin duda, descubrirá que quieren ayudar y aprecian estar involucrados. Las tres primeras tareas a considerar son:
- Hable con familiares y amigos que puedan brindarle apoyo.
- Desarrolle un plan con los cuidadores profesionales de su ser querido.
- Investigue a dónde iría si necesitara evacuar.
Su primera prioridad debe ser pensar a quién podría llamar para obtener ayuda en una variedad de situaciones, desde vecinos cercanos hasta familiares a varios estados de distancia, y obtener su acuerdo para ser parte de su red de apoyo por desastre.
La diversidad en su red es fundamental. La naturaleza de un desastre puede significar que aquellos que pensabas que serían tu primera línea de apoyo no puedan ayudar, posiblemente porque ellos mismos están atrapados en el desastre.
Una red diversa le brinda las opciones necesarias; No puede contar con la capacidad o la voluntad de una sola persona para ayudar cuando más necesita apoyo.
¿Quién debería estar en su red de apoyo?
Su red de apoyo debe incluir personas que puedan ayudarlo a:
- Prepárese para un desastre, como ayudarlo a abastecerse de los suministros necesarios o asegurar su hogar
- Evacuar, como ayudarlo a empacar fotos queridas o transportarlo fuera de peligro
- Cuide a su ser querido, si no puede llegar allí
Ayuda para su ser querido, si no puede estar allí
Considere la posibilidad de que no pueda llegar a su ser querido, especialmente si se desarrollara un desastre repentinamente. Podrías estar trabajando, comprando o enfermo. ¿A quién acudirías en busca de ayuda? Tal vez tenga un trabajo que probablemente requiera su presencia antes, durante o después de un desastre. Si es así, ¿quién asumiría la responsabilidad de su ser querido?
Un vecino cercano o un familiar cercano puede ser su mejor opción, pero piénselo bien. Pregúntele a esa persona si estaría dispuesta a aceptar un papel tan crítico y si comprende las dificultades que podrían estar involucradas. Idealmente, tal persona debería:
- Ha pasado algún tiempo con su ser querido para que sea una cara familiar
- Tenga cierta comprensión de las limitaciones de su ser querido
- Ser plenamente consciente del tipo de atención que se requeriría y ser física y emocionalmente capaz de realizar las tareas típicas de cuidado.
Si tiene personas en las que puede confiar, deberá asegurarse de que estén preparadas con mucha anticipación.
Considere seguir estos pasos:
- Desarrolle un documento que describa los comportamientos, necesidades, gustos y disgustos, medicamentos y dosis de su ser querido. Incluya una lista de médicos, farmacias y sus números de teléfono, así como miembros de la familia a los que se pueda llamar para obtener ayuda si es necesario.
- Revise el documento minuciosamente con sus posibles cuidadores, teniendo en cuenta que su ser querido podría ser más difícil de cuidar en una situación de crisis. Entregue una copia del documento completo a su(s) cuidador(es) sustituto(s).
Deberá obtener el acuerdo de más de una persona que pueda ayudarlo, considerando que algunos pueden estar preocupados por cuidar a sus propias familias o no estar disponibles.
Reúnase con sus cuidadores profesionales
Si su ser querido recibe servicios de un profesional o agencia remunerada dentro o fuera del hogar, reúnase con los gerentes para saber exactamente cuál es su política en caso de un desastre. ¿Qué se esperaría que hicieran ellos y usted? Es fundamental que tenga estas conversaciones con anticipación para que pueda hacer preguntas, resolver cualquier problema o hacer arreglos que quizás no haya anticipado que necesitaría.
Investigue a dónde iría
Si necesita evacuar, muchos factores influirán en su elección de destino, que incluyen: el tipo de desastre; dónde y qué tan lejos puede viajar de manera segura; el nivel de comodidad de su ser querido con cualquiera que pueda acogerlo; cualquier experiencia previa con la evacuación; y su situación financiera.
Frente a todas estas consideraciones, estará mucho mejor preparado para seleccionar un destino si ya ha investigado una variedad de opciones, pensando en lo que podría ser mejor para su ser querido, y para usted, en una situación difícil. Considere lo siguiente:
- ¿Hay familiares o amigos a los que pueda acudir? ¿Podrían acomodarlo y usted y su ser querido estarían relativamente cómodos?
- ¿Podría un hotel ser una mejor opción? Deberá considerar el costo, pero para algunos, un hotel podría ser una excelente opción. Si vive en un área propensa a tormentas tropicales o huracanes, haga una lista de hoteles, incluidas sus direcciones y números de teléfono, a lo largo de sus posibles rutas de evacuación y guárdela en la guantera de su automóvil.
- Si un refugio parece ser su mejor opción, o la única, ¿qué debe saber con anticipación? Hable con profesionales de manejo de emergencias en su comunidad (como el departamento de bomberos o su capítulo de la Cruz Roja Americana) para aprender lo que pueda sobre la ubicación, el alojamiento y el manejo general del refugio más cercano. Pregunte qué puede traer de casa, así como si puede esperar alguna ayuda especial con las necesidades de su ser querido.
Refugios para necesidades especiales
Algunas partes del país ofrecen "refugios para necesidades especiales" que están diseñados para acomodar a personas, como aquellas con problemas de salud, que no podrían funcionar en un entorno de refugio de emergencia regular. Pregúntele a su proveedor de atención médica o al médico de su ser querido si conocen este tipo de refugio en su área o consulte con el capítulo local de la Cruz Roja Americana. Ahora es el momento de determinar si su comunidad, o una comunidad a la que probablemente iría, tiene una instalación de este tipo y conocer las reglas básicas para los requisitos de admisión y / o preinscripción.
Si bien un refugio general para desastres podría ser la única opción que tendría si se ve obligado a evacuar, es posible que desee considerar dicha instalación como último recurso para las personas con demencia y sus cuidadores. Es probable que un lugar así esté lleno de gente y sea ruidoso, un entorno difícil para su ser querido.
Plan para mascotas
No importa cuál sea su destino de evacuación preferido, si su ser querido tiene mascotas:
- Pregunte si se aceptan mascotas.
- Si no son aceptados, averigüe si hay otra casa, hotel o refugio que acepte mascotas, o si existe la opción de otra instalación donde solo se acepten mascotas.
Tan difícil como puede ser para cualquier persona separarse de sus mascotas en una crisis, para una persona con pérdida de memoria esta separación puede ser traumática. Las mascotas pueden brindar tranquilidad y ser una influencia calmante. Si es posible, busque una casa, hotel o refugio que permita que las mascotas se queden con sus dueños.
Un beneficio de la planificación temprana es la oportunidad de hablar con otros e investigar a fondo cuáles podrían ser sus opciones. Conozca la realidad de en qué se estaría metiendo y planifique en consecuencia. Después de construir su red de apoyo, es hora de actuar.