Si ha estado jugando a lo seguro con su negocio, puede ser el momento de arriesgarse con un riesgo calculado. Los riesgos calculados dentro de su nivel de tolerancia pueden ayudarlo a tomar decisiones sabias mientras mantiene su negocio energizado y avanzando.
Primero, algunos conceptos básicos sobre la toma de riesgos. Es parte de la naturaleza humana sobreestimar la posibilidad de fracaso y subestimar nuestra capacidad de respuesta en caso de que las cosas salgan mal. Eso es hablar de miedo, y puede ser inmovilizador. El hecho es que no hacer nada es un riesgo y puede ser tan destructivo para su negocio como los riesgos tomados imprudentemente. Así que deja que el equilibrio sea tu guía. Esté dispuesto a tomar riesgos calculados que amplíen su nivel de comodidad, aunque sea un poco.
Identifique sus objetivos y haga una lluvia de ideas sobre posibles oportunidades. Por ejemplo, es posible que desee hacer que su negocio sea más eficiente, hacer crecer su base de clientes o encontrar formas de servir mejor a sus clientes existentes. Mirando más ampliamente, puede haber nuevas tendencias que su empresa podría capitalizar o brechas en la industria que podrían convertirse en la fortaleza de su negocio.
Evalúe el nivel de riesgo de cada oportunidad que identifique, incluido el costo y los beneficios para su negocio, su potencial de éxito y las peores consecuencias posibles en caso de que su esfuerzo fracase. Consulte con sus asesores de confianza (abogado, contador, agente de seguros o experto de la industria) para conocer sus perspectivas objetivas. Armado con información y una vista de 360 grados, estará posicionado para asumir riesgos calculados por razones racionales en lugar de riesgos basados en un capricho o una corazonada.
Sepa cuánto puede permitirse perder y trabaje dentro de ese límite. Comience poco a poco si es necesario. Los pequeños pasos que producen éxito pueden ayudarlo a desarrollar su tolerancia al riesgo comercial, brindándole la confianza para dar un paso más grande la próxima vez. Y si el riesgo no da sus frutos, podrá recuperarse rápidamente y probar otra cosa.
Cree un plan de ejecución detallado que cubra todas sus bases, desde la financiación y los suministros hasta el marketing y la formación de los empleados. Entonces da el salto. Implemente su plan meticulosamente, luego dé un paso atrás y déle tiempo para que se desarrolle en el mundo real.
Revise los resultados y ajuste o cambie el rumbo según sea necesario. Cualquiera que sea el resultado, use sus hallazgos para informar decisiones futuras y el próximo conjunto de riesgos comerciales que emprenda.
No tengas miedo de fallar. A veces es necesario dar un paso atrás para dar un salto hacia adelante. La prueba y el error son una parte esencial del crecimiento de un negocio. Si flaqueas, levántate, aprende de tus errores y sigue avanzando.