4. Mala nutrición y deshidratación
La desnutrición en general puede aumentar el riesgo de hipotermia, ya que un índice de masa corporal bajo puede interferir con la capacidad de su cuerpo para regular la temperatura. Específicamente, cuando su cuerpo no recibe suficiente hierro,
puede ser difícil mantener su temperatura corporal, lo que lo hace más susceptible a la hipotermia. Esta es una de las muchas razones por las que es importante mantener una dieta equilibrada.
La deshidratación aumenta el riesgo de hipotermia, según
la Clínica Cleveland. Cuando su cuerpo está deshidratado, su volumen de sangre puede ser menor. Esto afecta la circulación del cuerpo y puede hacer que su cuerpo pierda calor más rápido, lo que puede provocar hipotermia.
5. Salud mental y condiciones médicas
Las afecciones médicas o de salud mental, como la presión arterial alta, la demencia, el hipotiroidismo o el trastorno por abuso de drogas, pueden conllevar un mayor riesgo de contraer hipotermia. Es posible que las personas con demencia o trastorno por abuso de drogas no reconozcan cuándo están expuestas al frío extremo, al aire libre o incluso al termostato de su hogar, y también podrían tener problemas para vestirse adecuadamente para las temperaturas frías. Los niveles bajos de glucosa en sangre asociados con la diabetes también pueden contribuir a la hipotermia, ya que su cuerpo necesita suficientes reservas de glucosa para inducir escalofríos.
Los trastornos de la piel como la psoriasis y las quemaduras pueden provocar una producción insuficiente de calor en el cuerpo, lo que lo hace más susceptible a una temperatura corporal más baja e hipotermia.
Si bien los factores anteriores aumentan el riesgo de hipotermia, especialmente para los adultos mayores, puede tomar las siguientes nueve medidas para mantenerse seguro y prevenir la hipotermia y la congelación, tanto en interiores como en exteriores.
- Permanezca adentro durante temperaturas extremas.
- Vístase adecuadamente: Use un pasamontañas o bufanda que cubra su cara, guantes o manoplas, un sombrero, botas resistentes al agua y ropa holgada en capas.
- Ajuste el termostato de su hogar a 68 ° Fahrenheit o más.
- Quítese la ropa mojada inmediatamente para evitar enfriarse.
- Evite la sudoración excesiva por el ejercicio, como palear nieve u otras actividades físicas, ya que la sudoración hace que su cuerpo pierda calor más rápidamente.