Probablemente ya conozca muchos de los factores que aumentan su riesgo de un ataque cardíaco, que ocurre cuando se bloquea el flujo sanguíneo al corazón. Estos incluyen:
- Antecedentes familiares de eventos cardiovasculares
- Diabetes
- Estrés
- Falta de ejercicio
- Fumar
- Consumo excesivo de alcohol
- Presión arterial alta y colesterol alto no controlados
Según los Centros para el Control de Enfermedades (CDC), alguien tiene un ataque cardíaco cada 40 segundos en los Estados Unidos, lo que se traduce en 805,000 personas al año. Para disminuir el riesgo de formar parte de esa estadística y aumentar su bienestar general , debe prestar atención a los factores estresantes conocidos. También debe pensar en otros desencadenantes de ataques cardíacos menos conocidos que pueden sorprenderle. A continuación se muestran los ocho primeros, y lo que puede hacer al respecto.
1. Contaminación del aire
Más del 60% de las muertes atribuidas a la contaminación del aire se deben a enfermedades cardiovasculares, según un estudio publicado por The New England Journal of Medicine. Hay varias razones para esto, pero la más importante es el estrés oxidativo, que ocurre cuando las partículas finas en la contaminación del aire (especialmente de los gases de escape) dañan los sistemas de defensa del corazón.
Proteja su corazón:
- Verifique el Índice de calidad del aire para ver cuándo la contaminación es alta: Cuando la calidad del aire es mala en su área, minimice su tiempo al aire libre.
- Tome vitaminas B: Un estudio de la Universidad de Columbia muestra que esta vitamina puede revertir el efecto perjudicial de la contaminación del aire en el corazón.
- Reduzca su tiempo atrapado en el tráfico: en su lugar, puede intentar tomar la ruta escénica para evitar atascos.
2. Ansiedad, depresión, estrés y rabia
El estrés prolongado de las emociones negativas incontroladas, como la ira al volante, puede afectar la salud de su corazón. Según la Asociación Estadounidense de Psicología, las personas con depresión clínica tienen el doble de riesgo de ataque cardíaco hasta 10 años después de un episodio depresivo. Otro estudio publicado por la Escuela de Medicina de Harvard encontró que las personas con altos niveles de ansiedad e ira tienen un mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco.
Proteja su corazón:
- Busque ayuda: Busque un psicoterapeuta capacitado y acreditado que pueda ayudarlo a desarrollar estrategias de afrontamiento. Si es necesario, pueden recetar medicamentos.
- Practique la atención plena y la meditación: una declaración publicada en el Journal of the American Heart Association informó que la meditación puede reducir el riesgo de un ataque cardíaco. (Busque "meditación guiada" en YouTube para comenzar).
- Reduce tus factores estresantes: Si te sientes abrumado por la vida, divide tus responsabilidades por lo que debes hacer, lo que quieres hacer y lo que debes hacer, pero no es tan importante. ¡Deshazte del tercero! Luego pregúntese qué tareas puede delegar a otra persona.
- Ejercicio: No, no tienes que convertirte en una rata de gimnasio, pero haz que tu cuerpo se mueva de una manera que despierte alegría. Ya sea una caminata diaria, una sesión de yoga o un paseo en bicicleta, encuentra lo que te hace sentir bien. La Clínica Mayo recomienda 75 minutos a la semana de ejercicios aeróbicos. También sugieren hacer entrenamiento de fuerza para todos los grupos musculares dos veces por semana durante alrededor de 12 a 15 repeticiones.