El valor de marca es el valor que su marca aporta a su empresa. Puede medirlo de varias maneras, como la prima de precio que puede cobrar por un producto sin nombre o la lealtad del cliente a largo plazo. Una forma de fortalecer la percepción de sus clientes sobre su marca es aplicar el modelo de valor de marca basado en el cliente creado por Kevin Lane Keller, profesor de marketing y autor del libro de texto Gestión estratégica de marca. Estos pasos se construyen a partir de una base para formar una pirámide de valor de marca.
Paso 1 – Identidad: Crear conciencia.
Comience desde la base con la identidad de marca. Construya una conciencia básica de su marca. Asegúrese de que los clientes reconozcan su marca y la vean de la manera que pretende.
Paso 2 – Significado: Comunique lo que significa su marca y lo que representa.
Conoce lo que significa tu marca ("rendimiento") y lo que representa ("imágenes"). El rendimiento describe qué tan bien tu producto satisface las necesidades de los clientes. Las imágenes se refieren a los aspectos sociales y psicológicos de esto. Por ejemplo, una empresa que está genuinamente comprometida con ser responsable con el medio ambiente generará lealtad de los clientes y atraerá empleados que se identifiquen y apoyen esos valores. Puede desarrollar un mayor significado de marca a través del marketing dirigido, el boca a boca y la experiencia directa positiva del cliente.
Paso 3 – Respuesta: Remodele la forma en que los clientes piensan y sienten acerca de su marca.
Los clientes responden a su marca a través de juicios y sentimientos. Los juicios se relacionan con cosas como la calidad, la credibilidad, qué tan relevante es su producto para las necesidades del cliente y si su marca es superior a las de sus competidores. Los sentimientos positivos pueden incluir calidez, diversión, emoción, seguridad, aprobación social y respeto por uno mismo.
Paso 4 – Relaciones: Construir un vínculo más profundo con los clientes.
El nivel más poderoso, y difícil de alcanzar, en la pirámide del valor de marca es la resonancia. Esto se refiere a construir relaciones más profundas con los clientes. Lograr esto significa que sus clientes han formado un vínculo psicológico profundo con su marca. Hacen compras repetidas y sienten un apego a su marca o producto. Pueden sentir un sentido de comunidad con otros consumidores y representantes de la empresa. Y pueden participar activamente como embajadores de la marca participando en chats en línea, asistiendo a eventos o siguiendo su marca en las redes sociales, como Twitter o Facebook. Esa conexión con el valor de la marca puede ser tremendamente valiosa.