El deseo entre las pequeñas empresas de "volverse verdes" ha alcanzado una masa crítica, por lo que hoy en día, la mayoría de las pequeñas empresas reconocen la importancia de trabajar activamente para proteger el medio ambiente y operar de una manera más eficiente energéticamente. Las cuatro formas principales en que las pequeñas empresas muestran su sostenibilidad son el reciclaje, la reducción de residuos, la compra de productos energéticamente eficientes y la compra de productos reciclados.
Las iniciativas ecológicas deben incorporarse a la cultura de su empresa en cada etapa. Las ventajas comerciales son muchas, incluida la obtención de cumplimiento legal y créditos fiscales, el ahorro de dinero, la creación de un lugar de trabajo más saludable, la buena voluntad del público y el cuidado del planeta al no desperdiciar los recursos naturales.
Está bien reciclar los cartuchos de tinta de la impresora e instalar bombillas de bajo consumo, pero para mostrarle realmente al mundo que su negocio va en serio cuando se trata de sostenibilidad, considere obtener la certificación. ENERGY STAR y LEEDS son dos de los programas de certificación más comunes. La certificación puede ayudarlo a reducir los costos operativos, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y obtener tarifas de alquiler más altas, entre muchos otros beneficios.
Una vez que decida implementar iniciativas ecológicas en su cultura empresarial, la pregunta es: "¿Por dónde empezar?" La respuesta depende de muchos factores, incluido el tipo de negocio, la antigüedad de sus equipos y sistemas de instalaciones, las tarifas de servicios públicos locales, las horas de operación y el acceso al capital para pagar las actualizaciones. Muchas pequeñas empresas se están enfocando en la reducción de desechos, la eficiencia energética, la eficiencia del transporte, la conservación del agua, las compras ecológicas y la energía renovable.