Hay mucha competencia en los mercados inmobiliarios locales y eso a veces puede conducir a acciones anticompetitivas por parte de agentes demasiado entusiastas. El gobierno federal ha identificado delitos per se (acciones anticompetitivas que no se ajustan a los estatutos federales antimonopolio) en la industria de bienes raíces, que incluyen, entre otros:
- Fijación de precios o comisiones. Si dos o más corredurías acuerdan establecer precios o tasas de comisión, están violando las leyes antimonopolio y las sanciones pueden ser severas.
- Controlar la duración de los listados. Cualquier acuerdo para limitar el plazo mínimo o máximo de listado para una propiedad puede ser una violación.
- Acordar como grupo tratar a un competidor de manera diferente. Si dos o más corredurías deciden jugar con reglas diferentes al colaborar con un determinado competidor, es probable que sea una ofensa per se.
Medidas de mitigación
- Las leyes antimonopolio a menudo son poco claras y confusas, pero las violaciones pueden resultar en daños financieros significativos y consecuencias penales o civiles. Las acciones anticompetitivas como las enumeradas anteriormente deberían ser bastante obvias. Básicamente, trate a todos por igual y no juegue rápido y suelto con los términos de las transacciones.
- Familiarícese con las leyes antimonopolio en lo que respecta a cuestiones inmobiliarias.
- Obtenga un seguro. Como mínimo, es prudente que cualquier pequeña empresa tenga una póliza para propietarios de negocios (BOP). Sin embargo, debido a que existen riesgos únicos que vienen con la venta y administración de propiedades, los agentes inmobiliarios harían bien en considerar coberturas adicionales.