Uno de los factores de éxito más importantes en la implementación de un cambio es cómo se comunica ese cambio a los empleados. Las reuniones de empleados dirigidas por CEO, por ejemplo, son un método probado y verdadero y todavía se usan con bastante eficacia.
Otras herramientas de comunicación abarcan la gama de analógico a digital. Sé inteligente sobre los tipos que usas para cambios específicos. Por ejemplo, los cambios más pequeños (como el código de vestimenta) se pueden transmitir a través de un boletín informativo, un tablón de anuncios o una intranet; Los cambios más significativos (como una reorganización) generalmente requerirán un enfoque más personal y cara a cara, como reuniones departamentales o incluso individuales.
Tanto el contenido como el estilo entran en juego. No solo debe mantener a las personas informadas sobre lo que está sucediendo (el contenido), sino también tener cuidado al elegir cuándo y cómo articular el cambio (el estilo). Ambos requieren estrategias iniciales, desarrolladas en conjunto por la gerencia de la empresa y la función de recursos humanos. No lo pases por alto.