En tiempos económicos difíciles, puede ser necesario reducir la plantilla para mantenerse a flote. Esto puede ser necesario en cualquier momento por razones que incluyen riesgo para la reputación de su empresa, robo y violencia física contra compañeros de trabajo. Cuando lleguen estos tiempos difíciles, deberá despedir a los empleados correctamente. La EEOC procesa miles de cargos de despidos injustificados cada año. Evitar una demanda es imprescindible.
Políticas de empleo "a voluntad"
Las empresas en la mayoría de los estados son libres de adoptar políticas de empleo "a voluntad". "A voluntad" significa que el empleador tiene derecho a despedir a un empleado en cualquier momento y por cualquier motivo. Sin embargo, esto viene con una advertencia importante: el motivo del despido no puede ser ilegal, como las muchas formas de discriminación que discutiremos en la siguiente sección. Básicamente, las políticas a voluntad le brindan más flexibilidad de la que tendría si sus empleados fueran retenidos con contratos de trabajo.
Razones económicas de los despidos
Las causas más comunes de los despidos son económicas. Cuando el país está en recesión, es probable que las empresas se vean afectadas y es posible que tengan que recurrir a despidos simplemente para mantenerse en el negocio. O bien, el problema puede limitarse a su industria en particular, o al negocio en sí. Tal vez un competidor supere su última innovación o reduzca los precios para darle a su producto una ventaja de marketing. Tal vez los reguladores federales detecten trazas de una sustancia tóxica en su producto. Las razones son infinitas, pero la respuesta es siempre la misma: hay que reagruparse controlando los gastos. El número de empleados es a menudo la primera partida a la que recurren los empleadores.
La clave para implementar legalmente despidos de reducción de costos es asegurarse de no discriminar involuntariamente. Es importante utilizar criterios objetivos y centrados en el negocio para elegir a los empleados que planea despedir. Por ejemplo, puede eliminar un departamento o grupo completo. O recortar el cinco por ciento de la fuerza laboral que se contrató más recientemente. Si usted es un empleador a voluntad, puede seguir adelante y anunciar los despidos planificados. De lo contrario, tendrá que cumplir con los términos de cualquier contrato, lo que puede implicar negociaciones con los empleados afectados o sus sindicatos.
Despido "con causa"
La última categoría de despidos legales, el despido "con causa", suele ser la más difícil de manejar. Por definición, el empleado en cuestión está creando problemas que afectan negativamente al negocio y pueden implicar un daño potencial a los compañeros de trabajo. Las "causas" que son motivo de despido abarcan toda la gama, incluyendo: actividad ilegal como robar o revelar secretos comerciales, deshonestidad, romper las reglas de la empresa, acosar o interrumpir a otros trabajadores, insubordinación, ausencias excesivas injustificadas y bajo desempeño laboral según alguna medida objetiva.