Resumen rápido
Una vez que haya decidido vender su empresa, todavía hay mucho trabajo por hacer antes de poder ponerla en el mercado. El primer paso es armar su equipo de transición y planificar.
A continuación, es probable que hable con su tasador sobre el proceso para valorar su negocio. Para obtener un resultado preciso, el tasador deberá examinar sus libros, instalaciones, equipos, personal, asuntos legales pendientes, etc. Da la casualidad de que esto es casi idéntico al proceso de diligencia debida por el que pasarán los compradores mientras se preparan para hacerle una oferta. Poner sus libros en orden en esta etapa temprana será completamente ventajoso durante todo el proceso de venta.
A medida que estructura el trato, una pregunta clave será si está vendiendo su negocio como un activo tangible o en forma de capital o acciones. Los expertos dicen que los acuerdos tienden a tener un componente emocional más fuerte cuando se vende un activo en lugar de acciones. Hay pros y contras en ambos enfoques. En la mayoría de los casos, el impulsor de esta decisión serán los impuestos. Esto se debe a que las regulaciones del IRS brindan diferentes formas de tratar estos dos tipos de transacciones.
Debido a que hay tantas variables involucradas, los compradores a menudo se muestran escépticos de que el negocio continúe funcionando como se espera después de la transición. Para superar este factor de riesgo, muchas estructuras de acuerdos incluyen disposiciones llamadas "earn outs" y "pagos contingentes". Básicamente, esto significa que parte del precio de compra se retiene, dependiendo de que la empresa gane a un nivel que justifique el precio total de venta.