Una vez que haya definido a sus clientes objetivo y lo que necesita decirles, se realiza el trabajo estratégico del cerebro izquierdo. Es hora de dar rienda suelta al cerebro derecho, o al equipo del cerebro derecho, y crear publicidad intrigante.
La producción de una gran publicidad generalmente comienza con la creación de un concepto o tema general que refleje la identidad única de su empresa o producto. También puede mostrar los beneficios clave de su empresa o producto. Alguien en Procter & Gamble decidió que las alegrías y los dolores de la maternidad serían el concepto central alrededor del cual envolver su publicidad corporativa. Así nació la brillante campaña "Gracias, mamá". A alguien en John Deere se le ocurrió el poderoso eslogan basado en juegos de palabras "Nothing Runs Like A Deere", y ese tema ha estado presente en toda la publicidad de la compañía durante décadas.
¿Cuál será tu concepto creativo central? ¿Una imagen deslumbrante? ¿Una gran línea? ¿Una idea innovadora? Abre tu mente, da rienda suelta a tu imaginación y deja libre tu creatividad interior. Pero recuerde, los conceptos que genera deben alinearse con su cliente objetivo y su USP.